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Mostrando entradas de septiembre, 2018

CURSO DE OTOÑO 2018

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¡Ya sólo quedan dos semanas para nuestro curso de Kyudo de otoño!
Pasó el verano, llegamos al otoño, y con él a nuestro habitual curso de Kyudo de octubre. Dentro de pocos días tendremos de nuevo la ocasión de compartir práctica y convivencia, de seguir avanzando por el Camino del Arco, o de empezar a recorrerlo por primera vez.
Si aún no te has inscrito, no lo pienses más, solicita ahora tu inscripción y aprovecha esta oportunidad de calmar tu mente y abrir el corazón a través del tiro con arco. ¡Quedan pocas plazas! Puedes inscribirte mandando un email o a través del formulario de contacto.
¡Te esperamos!


IMÁGENES CURSO DE KYUDO EN REQUENA SEPTIEMBRE 2018

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El pasado fin de semana 15 y 16 de septiembre, organizamos un curso de kyudo en Requena (Valencia), al que asistieron 8 participantes de diferentes puntos de España: Alicante, Madrid, Almería, Málaga, Barcelona, e incluso Ibiza. Fue un curso muy familiar, ya que era un grupo pequeño, y con mayoría de participantes totalmente nuevos, que venían por primera vez a uno de nuestros cursos.
A pesar de algunas interrupciones a causa de la lluvia, disfrutamos de un intenso fin de semana aprovechando cada momento para aprender y seguir avanzando juntos por este Camino del Arco.
Espero que os gusten las imágenes que hemos reunido del curso, que os hagan recordar esos momentos que vivimos, y que os animen a volver a repetir la experiencia muy pronto.
Podéis ver el álbum completo del curso haciendo clic sobre la siguiente imagen:


Y a los que no pudisteis venir esta vez... ¡os esperamos en el próximo!


HANARE, UNA EXPERIENCIA PERSONAL

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Todos y cada uno de los pasos dentro de las distintas formas que se emplean en Kyudo son hermosos en sí mismos, y cada uno tiene su sentido. Todos son necesarios y entre todos forman un conjunto indisoluble. Pero uno de los más satisfactorios para mí es hanare, soltar.

Durante todo el proceso de la coordinación, establecemos una relación con la flecha. La llevamos con nosotros, la colocamos, le acariciamos las plumas, incrustamos el tsuru en su culatín… Le prestamos toda nuestra atención, todo nuestro cuidado y tenemos mucha precaución de colocarla en la postura adecuada, de que no se suelte antes de tiempo, de que no se caiga.
Cuando comenzamos a tensar el arco, esa relación se vuelve complicada. En el punto de máxima apertura del yumi, la flecha está ya preparada para marcharse, pero de momento la retenemos un poco más, hasta que de verdad sentimos que llega el momento de dejarla marchar. Cuando estamos al límite, cuando ya no se puede abrir más y quedarse en ese punto es imposible… ¡